Pero cuando se manifestaron la bondad y el amor de Dios nuestro Salvador, él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia sino por su misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo, el cual fue derramado abundantemente sobre nosotros por medio de Jesucristo nuestro Salvador. Así lo hizo para que, justificados por su gracia, llegáramos a ser herederos que abrigan la esperanza de recibir la vida eterna.
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Jehová, no me reprendas en tu enojo, Ni me castigues con tu ira. Ten misericordia de mi, oh Jehová, porque estoy enfermo; Saname, oh Jehová...
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Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.
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El cáncer mas silente, es la confianza... palabra de Dios.
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Se cerraron las fuentes del abismo y las compuertas del cielo, y cesó la lluvia del cielo.
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Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo,
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Oh Jehová, Dios de los ejércitos, ¿Quién como tú? Poderoso eres, Jehová,
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Me diste vida, me favoreciste con tu amor, y tus cuidados me han infundido aliento.
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Cristo no murió con los brazos abiertos para que tu murieras con los brazos cruzados. Siempre tendrás algo por hacer por tu hermano.
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Clama aún, diciendo: Así dice Jehová de los ejércitos: Aún rebosarán mis ciudades con la abundancia del bien, y aún consolará Jehová a Sion,...
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Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy vida eterna, y nunca perecerán, ni nadie podrá arrebatármelas de la man...
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